La policía británica está lidiando con un caso que parece sacado de una novela de ciencia ficción: una adolescente menor de 16 años denunció que su avatar fue agredido sexualmente en el metaverso. Sí, has leído bien: un avatar.

Meta, la empresa detrás de estas plataformas, siempre las ha pintado de colores brillantes y promesas de futuros emocionantes. Pero este incidente nos hace preguntarnos: ¿qué tan seguras son realmente estas nuevas realidades virtuales?

El debate está encendido: ¿es posible considerar esto como un «verdadero» crimen sexual? Algunos en redes sociales, como Instagram, han mostrado escepticismo, comparándolo con ser «asesinado» en juegos como Call of Duty. Pero aquí hay una gran diferencia: nadie espera ser asaltado sexualmente en un juego, ni mucho menos que su avatar sufra un ataque semejante.

Esta situación no es nueva. Ya en 1993, un artículo del Village Voice hablaba sobre un «asesinato en el ciberespacio», y cómo los usuarios detrás de avatares agredidos sentían emociones parecidas a las víctimas reales de ataques sexuales.

Meta, la empresa detrás de todo esto, no es precisamente conocida por proteger a los más jóvenes. Recordemos las revelaciones sobre cómo Instagram afecta negativamente la autoestima de las adolescentes.

La reciente agresión en el metaverso pone a prueba las nuevas leyes de seguridad en línea del Reino Unido, aunque algunos expertos dudan de su eficacia. El caso abre un gran interrogante: ¿cómo protegemos a niños y adultos en estas nuevas realidades virtuales?

La próxima generación podría pasar hasta 10 años de su vida en realidad virtual, según estudios. Así que, ¿no sería hora de que compañías como Meta realmente hagan del metaverso el lugar seguro y emocionante que tanto promocionan en sus anuncios?